“Hay un lugar donde nadie aplaude, un lugar que parece hostil y severo, pero donde si pegas el oído contra la tierra, podrás escuchar el murmullo de una corriente subterránea en la que reconocerás tu verdadera voz. Esto es lo que Carlos Lloró en esencia nos transmite en el presente volumen, un compendio de reflexiones, manifiestos y epifanías que nos ofrecen un panorama bastante completo de la forma en que su autor descubrió este lugar carente de aplausos, donde tuvo a bien asentarse. Tal y como Lloró asevera, el lugar donde nadie aplaude es frío y deshabitado. Pero en él se producen, de cuando en cuando, apariciones milagrosas.”